Durante el viaje de regreso desde la casa de los Meyer, hubo poco intercambio de palabras entre Emrick y Selene, solo se escuchaba de fondo el tono del móvil de él, al parecer, alguien intentaba comunicarse con insistencia. Selene iba distraída, con la mirada puesta en la vía y los dedos de su mano derecha girando el anillo de compromiso en el anular izquierdo. No dejaba de analizar los últimos minutos que estuvo en casa de sus padres y lo sucedido con Reggie. —Llegamos, hermosa —anunció él cuando aparcaron frente al edificio en donde vivía Selene. Ella giró su rostro en hacia Emrick con desgana y sin expresión, como si su energía y toda ella se hubiera quedado en aquella casa. Selene fijó su mirada en el moretón junto a la boca de Emrick producto del golpe que Reggie le había dado, y l

