Selene separó sus labios a la vez que ensanchó una gran sonrisa al escuchar a Eros y a Owen anunciar un baile nupcial, su expresión era una combinación centelleante de entusiasmo e impresión al mismo tiempo. Realmente, entre todas las sorpresas de la noche, no había alcanzado a pensar en ello, a pesar de ser un espacio tan significativo para los nuevos esposos. La idea de que tuvieran un baile solo ellos dos la maravilló notoriamente, después de todo, ¿qué novia no deseaba tener un romántico vals con su compañero de vida? —Grandioso… —murmuró ella pasando su mirada cargada de ilusión hacia Reggie; sin embargo, él ya tenía sus ojos puestos en Selene. —Magnífica idea… —replicó él, encantado con el hecho mismo que no dejaba revolotear en su cabeza. Cuando los novios se disponían a tomarse

