Entonces Lidia le inyecto un calmante y dijo: —No es para menos, yo estaría igual que ella y si dan ganas de matar a la persona que te está provocando tanto dolor y si le hace daño a la niña si, si dan ganas de matarlo. Y Lidia empezó a llorar, Reneé se quedó dormida en la casa de los tíos todo era un caos, policías entraban y salían, ellos también empezando por el tío Manolo, Jaime, Armando, Alberto y la tía también se le tuvo que inyectar un sedante, Beti y Lidia estaban al pendiente de ellas, pero también estaban muy, pero muy afectadas, de pronto se sentaban y empezaban a llorar, en total no tenían ni idea de quien pudo hacer esto, después llego Roberto y los policías preguntaron que quien era, entonces Jaime dijo: —Déjenlo pasar él es el papá de la niña. Así lo hicieron, el sumam

