—Bueno señora como después de este bochornoso momento continuemos, como ve las cosas son así de su hija y nuera no se en que quedo con ellas, pero ellas no tienen nada que ver con las propiedades de don Fernando, bueno en lo que respecta al pent-house, si estamos dispuestas a acceder a que ustedes vivan ahí, pero los gastos de ustedes, ustedes los pagaran, — lo afirmaba Beti mirando a la señora Catalina. —Nosotros solo pagaremos lo que es el predial, de ahí todos los demás gastos como servidumbre, chofer o lo que ustedes quieran eso correrá por su cuenta, así que aquí están las llaves de los muebles de la casona, no se pueden llevar nada, absolutamente nada, tenemos un inventario de todo y cada una de las cosas que ahí hay, así que no tienen permitido llevarse nada de acuerdo. La señora c

