En eso estábamos Jaime y yo en la cafetería que estaba cerca del trabajo mientras conversaban, es cuando Jaime me dijo: —Amor fíjate que esta semana llegan mis papás para pedir tu mano, así que ya es hora de que vayamos poniendo fecha a nuestro matrimonio. Yo le conteste: —Si mi amor con tanta cosa que ha pasado me olvide de eso, pero como la vez tú, si nos casamos dentro de un año como aviamos quedado, tu sabes hay que preparar todo y así lo hacemos con más calma que te parece. —Sí, sí de acuerdo. —Amor quieres que te acompañe al aeropuerto para recibir a tus papás. —O no, no quiero que te conozcan hasta que vayamos a tu casa a pedir tu mano, ellos solo van a estar por una semana así que amor esta semana la voy a dedicar a ellos. Yo respondí con una sonrisa. —Claro mi amor, por

