Franco había colocado un aceite de coco, comestible e hipoalergénico por todo el cuerpo de Skyler. Lo había frotado por sus senos con masajes, por su vientre, por su culo...Luego masajeó su clítoris mientras ella murmuraba cosas sin significado en medio del placer. La acarició con sus dedos por dentro, metió cuatro, casi la mano completa y luego agachó su cabeza para succionar el clítoris de la joven que enredó sus dedos en su cabello mientras abría más las piernas. Jugueteó con su lengua alrededor de su botón de carne sin dejar de tocarla, quería que el squirt fuera más profuso que las veces anteriores así que estimuló su punto G por dentro una y otra vez mientras ella se retorcía de deseo en la cama. — Vamos, tú puedes cielo...dame todo lo que tienes...— murmuró antes de volver a

