Sky se despertó primero, estaba semidesnuda envuelta en los brazos de su esposo. Todavía no podía creer que ese hombre increíble fuera su marido de hecho. Se dio cuenta de que era de noche, aunque por la ventana se filtraba la luz de la enorme luna. Sintió un el hambre estrujando sus tripas, pero cuando notó el pene duro de su italiano en la espalda otra hambre se despertó en ella. Desde que estaba embarazada se encontraba más excitada que antes. Se giró y lo vio dormir, su respiración pausada. Tenía uno de sus brazos sobre su abdomen aferrándola como si no quisiera soltarla y eso le sacó una sonrisa. Despacio saco el brazo para no despertarlo y con cuidado abrió la bata para observar el cuerpo masculino mientras se mordía los labios. No daba crédito aún que ese hombre se hubiese fi

