Al día siguiente los acompaño muy temprano a la estación de tren. Había una neblina fría y todos estaban bien abrigados, ese invierno que estaba por venir sería particularmente helado. La mansión de los Valmont quedaría totalmente vacía. - Damien.. vas a buscarla y no es una pregunta, lo sé - Le sonrió tristemente – trataré de volver con ella - Acaricio su mejilla – quiero verte feliz es lo único que me importa Después de tres días preparó todo para ir a buscarla en pleno invierno. El viaje se le hizo bastante largo y al tomar el trén cruzó el mismo piente repotenciado y reparado hace poco más de cinco años por un accidente terrible que enluteció a muchas familias, las mismas que no buscaron culpables y seguramente a esas alturas habían aceptado la voluntad de Dios. Ironica

