Mike se había quedado dormido en su Uber. El conductor, un veinteañero con chaleco n***o, lo despertó con suavidad. "Llegamos a su destino, señor." El conductor del Uber le abrió la puerta a Mike. Mike salió del coche, con los músculos protestando. "Espero que usted y su hija tengan una buena noche." "Gracias", dijo Mike, mientras Tink salía del coche detrás de él. La sudadera con capucha que le había prestado Mike estaba subida hasta la cabeza, cubriéndole casi toda la cara. Mike había preparado el terreno cuando llegó el conductor, explicando que su hija acababa de participar en un vídeo de un youtuber sobre El Señor de los Anillos o Dragones y Mazmorras; no estaba seguro, pero bueno, había ganado cien dólares. El conductor no le había hecho ningún caso a Tink; los niños no pueden cali

