En el hospital Min Luis cargaba a su bebé mientras Betty dormía un poco. —¡Hola! ¿Cómo está el bebé más consentido? —¡Hola princesa! Por ahora duerme pero ya despertará a comer. —¡Eres la cosita más hermosa del mundo mi niño precioso! Daniela le hablaba al bebé con una voz tan dulce que llenaba de ternura el corazón. Jaciel llegaba en ese momento la escuchó y sonrió como un tonto. Entró con un ramo de flores en los brazos y un pequeño oso de peluche. —¿Puedo pasar? Vine a conocer al bebé, ya no estaré casado con su tía, pero Leslye y él siguen siendo primos. Luis y Daniela se vieron durante unos segundos, se conocían tan bien que no necesitaban hablar para comunicarse, tenían un entendimiento implícito y sólo se sonrieron. —Voy a hacer mis rondas, regreso en un rato. —Ade

