Los policías comenzaron a responder a la agresión, Jacob cubría a su jefe para subirlo al auto y no corriera ningún riesgo. Una vez dentro de él vio como Daniela seguía débil bajo los efectos de lo que le inyectaron. Se le partía el corazón al verla así, su linda cara había perdido color y se veía pálida. —¿Estás bien amor? Abriendo sus ojos lentamente asintió despacio. La abrazó cariñosamente, mientras le hablaba al oído. —¡Lo hiciste bien amor! Me mandaste tu ubicación y pude llegar a tiempo por ti. —¡Gracias por llegar a tiempo! —Siempre llegare por ti, siempre cuidare de ti. —Te llevaré al hospital, necesitamos saber que te inyectaron. —Fue un relajante muscular demasiado potente. Estaré bien en 24 horas. —De todas maneras te llevaré al hospital necesito saber que está

