–Elizabeth –frunció el ceño al verme. –Hola señora Grey –saludé incómoda. Fue aún peor cuando me dí cuenta que tenía puesta la ropa de su hijo. –Alex está en la ducha, ¿quiere pasar? Me hice a un lado para que pudiera pasar, entró directo a la sala donde se encontró a Megan. –Alex se está mudando –dudó. –No señora… –Oye Bety –se escuchó la voz de Alex al salir del baño –. Si lo piensas bien ahora seré yo quien te pueda cobrar las cosas aquí. Un Alex con el pecho descubierto y una toalla enrollada en la cintura salió del baño, Dios esto no podía ser aún peor. –Alex… Bueno… es que… –balbuceé –. Tu mamá está aquí. Alex levantó la mirada para encontrarse con la señora Grey con un gesto duro viéndonos a todos, incluso a Megan que continuó en su caja de juguetes y ni siquiera se

