No tengo la menor idea de por qué hago esto, pero en los últimos días he venido al archivo, podría mentir y decir que es porque me gusta aprender de las ciencias judiciales, pero mi conciencia sabe que vengo para hablar con Robert. Creo que él lo sabe porque a los minutos de haber venido toma lugar al frente y me lanza una carpeta con un caso interesante y trae dos bolsas de Skittles. –Barry dice que estás en el caso del señor Williams –comentó. –Solo hablo con él para que se tranquilice –aclaré –. Barry lo trata como si fuera de cristal. Robert sonrió y yo le lance un Skittles que lo atrapó de inmediato. –Oye, ese era azul –reclamó. –¿Y? –Que me gustan más los rojos. –Todos saben igual. –Claro que no. Se levantó para mover su silla a mi lado y tomar la bolsa de Skittles

