Tiempo para el partido: 4 meses Movía mis pies en dirección al hospital, había decidido ir caminando ese día luego de una larga jornada en el instituto. Poco a poco, mi vida se iba poniendo más y más negra. Mitchell se había ido, me había dejado aquí, para poder estar un poco mejor él. Y sonaba malditamente egoísta decir que lo quería aquí, sabiendo que terminaría haciendole más daño del que ya le había provocado. Luke no despertaba, y eso hacia que quisiera patear algo y gritar tan fuerte como mi garganta me lo permitiera. No me imaginaba mi vida sin un Henderson, pero la fe de que despertará se me iba acabando. Había pasado todo el fin de semana metida en ese estúpido hospital, con un poco de esperanzas, pero él tampoco despertó. Patee con fuerza una piedra que estaba en mi camin

