Llegamos a su casa, en estos momentos mis ojos se cierran solos del cansancio, no hemos pronunciado ni una sola palabra de lo que él dijo; por mi parte estoy volando por las nubes. Me senté sobre el balcón a la espera de que él preparara algo. El frío golpeaba con fuerza mi cuerpo, abrace mis piernas con mis brazos mientras miro fijamente las estrellas y pequeñas gotas de agua caían sobre mis pies descalzos. Harry aparece con un par de vasos y una manta. —Supongo que tienes frío, deberías taparte un poco o simplemente te vas a resfriar —. Me pasa una taza con chocolate caliente. —Pero lo importante es que tendría quien me cuide —, le guiño el ojo. —Mira por lo que te dije no creas que vamos a tener una relación sería. La verdad no soy ese tipo de hombres, No puedes esperar eso conmi

