Capitulo 3. Disculpas por un orgasmo

2025 Palabras
Se encontraron mucho antes de lo que Sisi esperaba. Justamente estaba volviendo de lo del Calixta cuando el auto se le quedó a mitad de camino y casualmente Jamie estaba pasando por allí con su camioneta y la vio a un costado, así que él paró su vehículo para ver si podía ayudar en algo. Sin saber que se trataba de ella, lo que se hizo evidente cuando vio su cabello rosa, que era inconfundible a la distancia. El se bajó de la camioneta, y ella ya estaba parada frente al auto. El capo levantado y salía humo de allí, ella estaba intentando ver si podía resolver de alguna manera el problema...aunque la mecánica nunca había sido lo suyo. Sisi percibió que la camioneta paró detrás suyo. Por el rabillo del ojo vio que se trataba de Jamie, que se estaba acercando para asistirla. Era un joven realmente atractivo, media casi un metro 90 era de hombros anchos , el cabello color rubio trigo y unos ojos intensos azules, igual a los de Calixta aunque la tez de este era un poco más clara ya que en Calixta se notaba su ascendencia apache. Tenía el paso seguro de una persona que sabe que tiene todo resuelto en la vida. Sisi se había cruzado con muchos hombres como Jamie en su vida, puesto que ella para pagarse parcialmente la universidad trabajo mucho tiempo en Hooters. Así que conocía a los hombres como Jamie de memoria. Muchos habían intentado seducirla e inclusive propasarse con ella creyendo que era una chica fácil. Al igual que él, subestimandola por su vestimenta, por sus tatuajes o por sus aros, claro que en el caso de su trabajo en Hooters también se sumaba el hecho de la connotación s****l que tenía el lugar por salir a servir las mesas con poca ropa, ya que el uniforme de allí eran unos shorts y una camiseta tipo top, apenas tapaba el cuerpo de la joven. Ella justamente ese día lucía también un short de jean muy corto, las Jordan en los pies y una camiseta muy cavada de tiritas, no tenía corpiño y el cabello semirecogido. Cómo era tan delgada a ella no le hacía mella estar con poca ropa, no es como si fueran a propasarse con ella ya que tenía más el cuerpo de un adolescente de 13 años que una adulta de 28. Igual nunca faltaba el morboso que lo intentaba, de hecho cuando trabajaba una vez que había tenido un problema con unos clientes, una compañera le había salvado el culo de la situación cuando afuera la habían emboscado en la calle. Fue esta misma compañera quien le recomendó un gimnasio donde tomo clases de distintas artes marciales. Se involucro tanto con ese tipo de deporte que siguió estudiandolo y aún lo practicaba después de todo ese tiempo. Entendió entonces, más aún en ese momento , que la gente la subestimada por su tamaño, y cuan necesario era que aprendiera a defenderse físicamente, sobre todo de los hombres que solían aprovecharse de la diferencia de tamaño, siendo ella tan pequeña. Subestimando la fuerza o el poder físico o la destreza que ella podía llegar a tener contra ellos. Justamente por su pequeño tamaño. Afortunadamente luego de ese episodio nunca había tenido que probar en una lucha cuerpo a cuerpo su poderío físico contra un hombre, más allá de algún eventual entrenamiento. Pero sabía que ella tenía la posibilidad de hacerlo, de defenderse, y eso la tranquilizaba cabalmente. Ella creía para sus adentros que era pequeña y potente, letal como un pequeño frasco de veneno. En este caso obviamente no abusaria de su fuerza contra Jamie ya que no la estaba atacando físicamente, aunque se sintiera agredida por su actitud frente a ella , de menosprecio. Escucho por atrás que le decía - Puedo ayudarte con algo.?- con su acento sureño. El era un cowboy postmoderno. Ella tenía ganas de mandarlo a desaparecer ya que lo que menos quería era recibir ayuda de él o deberle algo. Pero la realidad era que se le había hecho tarde y aún tenía que visitar un animal en otro rancho. No podía seguir perdiendo el tiempo a ver qué le pasaba a su vehículo, ni esperar una grúa que la remolcase. Honestamente sería increíblemente bueno si él pudiera remolcarla por lo menos hasta su casa para tomar el vehículo de su padre y luego ver lo que pasaba con su auto más tarde. Ella levanto su cara sudada de adentro del capo del auto. Jamie no pudo evitar reaccionar ante la presencia de ella, era una joven muy bella, solamente de verla se ponía duro aunque la joven era físicamente muy pequeña casi como una niña adolescente. Pero había algo en ella que lo atraía increíblemente. La chica estaba completamente sudada y se transparentaban sus pezones con piercings, que se podían ver a través de la camiseta de tiras que llevaba puesta. Ella solo suspiro y se secó con el brazo el sudor de su frente, tenía pelos pegados en todo su rostro de haber estado tratando de deducir qué carajos tenía ese maldito motor que se había parado en medio de la ruta. Y aún no le había respondido al joven. -La verdad es que no sé que tiene- finalmente confesó - A ver si me permites- le dijo él - hazte un lado- y ella se movió dejándole el lugar a él para que observara el motor. -Pareciera que se fundió la batería pero realmente no es mi especialidad. Si quieres lo que te puedo ofrecer es remolcarte hasta algún lado.- ofreció él amablemente. Ella largo suspiro -Okay, me parece bien.- no era como si tuviera muchas opciones tampoco. El saco la cadena para enganchar el vehículo a la camioneta y ella se estaba dirigiendo al auto cuando él la miro extrañado. -No vas a venir conmigo en la camioneta???-le pregunto sorprendido. Evidentemente el consideraba del mal gusto que no viajara con él en su vehículo, entonces ella largo otro suspiro y finalmente fue hasta el lado del acompañante para sentarse allí. La verdad era que estaba cansada, sudada y hastiada. Y no quería pelear con Jamie ni tampoco tenía ganas de confrontarlo por una cuestión tan banal como sentarse a su lado o sentarse en su auto. Una vez que el auto y la camioneta estuvieron enganchados, el se subió al asiento del conductor. -Hacia dónde vamos?- le pregunto. Ella le dio la dirección de la granja de su padre. El claramente quería sacarle algún tema de conversación dedujo por lo que le dijo a continuación -Se te quedó el auto cerca de lo de Calixta no?- Ella tenía apoyado su codo en la ventana del vehículo que tenía el vidrio bajo y miraba hacia afuera con pocas ganas de charlar con él. Pero sería de mal gusto si no le contestaba -Si , fui a revisar un caballo- respondió ella con sequedad. -Mira lamento mucho lo del otro día...no fue mi intención ofenderte - repitió el una vez más. -Está bien- mintió ella -no tiene importancia ya- en realidad ella aún se sentía dolida por el menosprecio de el. Pero no estaba dispuesta a confesarselo. El miro hacia su costado. Ella tenía la barbilla elevada, evidentemente el enojo no se le había pasado. -Sin embargo tu cambio de actitud conmigo es notorio desde la primera vez que nos encontramos...estabas mucho mejor predispuesta que ahora y eso cambio luego de la última vez que nos vimos.- remarcó él en alusión al comportamiento de ella. -Porque será?- exclamó ella con una pregunta irónica y retórica. El emitió un largo suspiro -Sé que la cagué, lo siento...es más fuerte que yo, no puedo evitarlo...- -Sí - le contesto a ella -tu hermana me comentó algo al respecto...los Harrison, correcto?- -Bueno entonces con más razón ahora entiendes de dónde viene todo eso...- -Toda esa mierda querrás decir...- contestó ella con sarcasmo. -Sí bueno que sé yo...- el no sabía que más ya decir. -Está bien Jamie no hay problema. Hagamos de cuenta que eso no pasó y empecemos de cero...- dijo ella fingidamente. El freno la camioneta a un costado del camino y ella preguntó -Qué haces? - estaba sorprendida por ello -Algo que quise hacer desde el momento en que te conocí...- fue la única advertencia que le dio antes de tirarse sobre ella tomando su boca y partiéndosela con un brutal beso. Ella al principio se vio entre sorprendída y ofendida, como que el había violado su espacio personal...pero en el momento en que sus bocas entraron en contacto fue como si las chispas volaran a su alrededor. Y ya no pensó en nada más. Sisi que inicialmente había levantado las manos para apartarlo no pudo evitar envolverlas alrededor de su cuello y acariciar su pelo mientras profundizaba el beso. El comenzó a besar su cuello y ella solamente pudo gemir, ni siquiera tenía fuerzas o ganas de apartarlo. Sintió la humedad entre sus piernas que delataba la excitación que tenía por ese hombre en ese momento. Cómo si el supiera llevo las manos entre sus piernas y metió una de ellas por adentro de su short, colando uno de sus dedos en su v****a. Cuando la comenzó a tocar íntimamente ella no pudo evitar gemir más fuerte, para su completa y absoluta vergüenza. Jamie empezó a rozar su clítoris con sus dedos también y ella empezó a contorsionarse de deseo, quería más. Así que manoteo la entrepierna de el que ya tenia duro su m*****o, completamente erecto. Le desabrocho el botón del jean y sacó su pene, y así mientras el la masturbaba a ella , ella hacia lo propio con el pene de el acelerando el ritmo cada vez más. Moviendo su mano hacia arriba y abajo mientras el metía más dedos dentro de ella y la frotaba en un ritmo creciente también. Acabaron prácticamente al mismo tiempo, él con los dedos completos de sus jugos, ella con su mano toda pegoteada con su leche. Y acalorados completamente. Los dos se miraron por un instante y volvieron a besarse antes de separarse. Él se acomodó la ropa y ella intento limpiarse como podía y también se acomodó. -Disculpa eso creo que fue un poco inapropiado de mi parte- susurro el, la voz ronca aún por el deseo. El olor a sexo impregnaba el ambiente. Ella por dentro pensó, rabiosa nuevamente, que inapropiado era que le pidiera disculpas por darle uno de los mejores orgasmos de su vida y sin siquiera cogérsela. Pero optó por el silencio. Lo que duró el resto del viaje, ya que permanecieron callados... Finalmente llegaron a la granja. El se bajó de su camioneta y ella también lo hizo, mientras el soltaba la cadena que unía su vehículo con la camioneta. Antes de irse, con la cadena en sus manos, el nuevamente le volvio a decir -Discúlpame si te ofendí de alguna manera.- A ella le molestaba de alguna forma este trato de excesiva formalidad, siendo que hacía solo un rato habían compartido un momento de extrema intimidad. La sacaba que el estuviese tan en control de la situación mientras ella quería tirarse en sus brazos para terminar lo que arrancó ahí adentro. No entendía como un hombre que hacia un momento había tenido un encuentro tan erótico y s****l con ella, ahora se comportaba como un completo extraño que inclusive le pedía disculpas por eso. Así que solo le contesto lo que se le vino a la mente. -Honestamente Jamie, es la primera vez en mi vida que me piden disculpas por darme un orgasmo. Así que no sé como responderte.- dicho lo cual dio media vuelta y entró por el camino que conducia a la casa sin volverse a verlo ni una sola vez. Él se quedó ahí parado y confundido mirando como la joven se iba, tampoco entendía mucho que era lo que había pasado hacia un rato pues no era la forma en que él se comportaba habitualmente. Él no iba atacando a las mujeres que se subían a su vehículo, pero por alguna razón con esta mujer no podía contenerse.
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