Gretel. Mis ojos se sienten pesados y cansados mientras intento abrirlos. No me siento dueña de mi cuerpo ni de mis movimientos y por eso ni siquiera hago el esfuerzo de moverme. Cuando finalmente abro los ojos, examino la habitación, barro toda la estancia con la mirada hasta que finalmente reconozco el lugar. Me encuentro en la habitación que compartía con Aisha y Kylie, la misma habitación en la que me encontraba cuando recibí la llamada. La llamada. Harry. Los recuerdos me golpean y rápidamente trato de incorporarme, como lo deduje mi cuerpo se encuentra jodidamente pesado y me cuesta mantener el equilibrio. Lo más probable es que este medicada. La figura esbelta de Aisha camina rápidamente hasta a mí y trata de devolverme a la cama. — Te has desmayado, tienes que descansar— di

