Capítulo diez Narración: Demián Hale No. Mi madre no podía hacerme esto. No podía mandarme a un maldito campamento. —Tienes que hacerlo, mocoso —Ella apretaba tanto los dientes que temía que en cualquier momento se le rompiera la mandíbula—. No me interesa lo que quieras, te iras y no esta a discusión. Sabia que mi mamá no me soportaba, pero jamás intento apartarme de su lado. Y si ahora quería que me vaya, estoy casi seguro que no la volveré a ver. Pero, de cualquier forma, ¿qué a hecho ella por mi? Ni siquiera sé cual es su color favorito. Así que, si ella quiere que me vaya, le daré lo que quiere. Al menos, por ahora. Suspire. —Está bien, Lena. Ella arqueo una ceja por mi fácil rendición, pero no dijo nada acerca de eso. —Sube a tu habitación y prepara tus cosas, mañana por la

