Capítulo diecinueve Narración: Derecca Cartwright Ok. Me estoy rindiendo a segundos de intentar con todas mis fuerzas hacer algo en León para que se viese más apuesto... La cosa era que él no tenía nada de ropa genial. Y aunado al hecho de que no estaba precisamente dispuesto a un cambio, lo hacía peor. Suspire y me dejé caer en una silla. —¡Por Hefesto! ¿Es que no tienes nada de ropa normal? —le pregunté con frustración al chico de rulos. Él se limitó a negar con la cabeza gacha. Me sentí inmediatamente mal por eso, me levante y corrí a su lado, tomándolo del brazo, que estaba tan caliente como si Leonardo tuviera el brazo metido en las brazas. —No te preocupes, tengo una idea un poco loca —hice una mueca con los labios y decidí contarle mi idea—: Ya sabes, soy hija de un Dios tétric

