(...) - Ven conmigo -Kirill salió del vestidor vestía una sudadera gris y pantalón que hacías juego lo miré y desvíe la morada verlo me daba pensamientos impuros- - ¿A dónde? -Respondi con fastidio, se acercó tomando mi mano levantándome como si fuera una pluma- ¡Oye! -Siguio arrastrándome fuera de la habitación- Kirill ¡Basta! -En ese momento me estampó contra la pared acercándose a mi- - Creo que la parte en la que dije que yo soy el que manda aquí no entiendes -El rostro me ardía de la rabia, si de mis ojos salieran dagas ya lo había aniquilado- cuando te diga que vengas conmigo simplemente obedeces - ¿Y si no lo hago? ¿Vas a golpearme? ¿Dónde quedó el príncipe de aquella noche? -Su mirada se suavizó por un breve momento luego volvió a ser la misma mirada fría- - No soy un pr

