(...) Llevaba varios días entrenando con Kirill, pero estaba agotada entre los intensos ejercicios y la sesiones de sexo, pero debía reconocer que mi cuerpo se sentía más fuerte y más placentera. Me pongo mi atuendo y salgo está vez Kirill me está esperando en la playa. - ¿Que haremos hoy? ¿Correr por la playa? -Pregunte ocultando mis ojos del sol- - Llegaste a tiempo -Dijo mirando su reloj- estás aprendiendo hoy te enseñaré a defenderte ven aquí -Entre al agua cuando de pronto me tomó de los brazos y me hundió en el mar, forcejee intentando liberarme, comenzaba a quedarme sin aire cuando me sacó caí de rodillas, todo ahogada botando el agua que había tragado- - ¡Pero que mierda Kirill! -el aire aún me faltaba- - Debes estar más atenta, un segundo puede hacer la diferencia, te ens

