Camino hacia la farmacia nerviosa y preocupada.Tiramos la moneda con Azul y no salió a mi favor. Solo suplico que nadie me vea. Repaso en mí mente las posibilidades de ser vista, mí hermano, Lauty y mis padres están trabajando, estoy tan nerviosa que si alguien se presenta no sé qué excusa inventaría, mí cabeza tiene una laguna mental incapaz de crear algo espontáneo y convincente. Cuando llego a la farmacia pido tres pruebas de embarazo, fui lo más lejos de casa posible, puesto que la señora de la farmacia cerca de mí casa me conoce y temo que se lo podría contar a mis padres. Tiemblo como una hoja seca en pleno otoño como si esto fuera para mí, -solo ayudaré a una amiga- me recuerdo para intentar no temblar. Una vez compradas las tres pruebas, corro hasta casa como si hubiese robad

