Supongo que le sorprendió bastante mi osadía porque me mira boquiabierto. No creo haber sido nunca tan directa en mi vida. –Pareces muy desconcertado– –Me siento desconcertado– - ¿Por qué? –Claro que lo sé pero voy a admitirlo. - ¿Quién eres y que a has hecho con Alexis? - suelto una risita nerviosa. –De que hablas– me siento sobre su escritorio. - ¿Qué te hiso decir eso? - me encojo de hombros. El miedo a dormir en la calle quizá - ¿Crees que me debes algo y por eso haces esto? - si. –No– me humedezco los labios –Solo pensé que te apetecería– la culpabilidad siempre fue uno de mis últimos recursos pero en casos como este siempre funciona –Ha pasado mucho tiempo y pensé ... - me muerdo el labio y aparto la vista antes de bajarme de su escritorio –Si ya no me quieres lo entiendo– me

