-No tienes que excusarte, te conozco Pablo Escallón y sé como obras pero tampoco pienses en obligarme a ir a tu casa porque no lo voy a hacer - la mira impaciente. -Y yo te conozco a ti, sé que me estas odiando pero hazlo por los niños ellos te necesitan y tu debes descansar pero la recuperación puede ser feliz si tienes a los niños contigo en nuestra casa. -¿Que excusa les vas a inventar para que acepten que yo viva en la mansión? - habla no muy convencida pero entusiasmada. -Que somos marido y mujer, la verdad - se vuelve a acercar - después de que te empiecen a querer podemos decir la verdad - besa su mano. -¿Cuando iría a vivir a la mansión?. -Más tarde te dan el alta podemos pasar por tu apartamento y tomar tus pertenencias o comprar lo que necesites - sonríe victorioso. -Puede

