24 Lily —¡Lily! ¿Qué te sucede? Vas a quemar el kouign-amann. Jean-Michel chasqueó sus dientes y la golpeó con una toalla para que se moviera. —Lo siento —chilló ella—. Es solo que… —El fuego, el fuego, sí lo sé. Todos lo sabemos —dijo Jean-Michel mientras miraba los pasteles—. Tienes suerte, el momento perfecto —dijo, sacando la bandeja—¿Por qué te preocupas? ¿Qué bien te hará eso? Es un bombero, o sea, combate los incendios. El timbre sonó en la puerta principal y Jean-Michel la miró. —Está bien, me voy —dijo ella y salió al frente. Lo último que necesito es hacer croissants todo el día. Cuando vio a Renee, le puso una sonrisa. —Hola. —Escuché lo del incendio —dijo Renee. Ella se estiró por el mostrador y apretó la mano de Lily—. Todo estará bien. Él estará bien. —Lo sé —dijo

