Rebeca despierta con un fuerte dolor de cabeza, su cabeza aún se encuentra cubierta, al igual que su boca completamente vendada; trata de gritar para pedir ayuda, pero no lo logra. Su cuerpo tiembla al estar nuevamente viviendo aquella situación, sus manos se encuentran atadas a la silla al igual que sus pies; de inmediato llega a su cabeza que esto es obra de Dominic. Ella de inmediato entiende que nunca va a terminar la mala situación con su familia, simplemente no iban a descansar hasta acabar con su vida. Al cabo de unas cuantas horas más la puerta se abre, los pasos se aproximan a la silla donde ella se encuentra atada, de un solo movimiento quitan aquella tela que cubre su rostro; lo primero que ella ve luego de aquel impacto que sufren sus pupilas contra la luz es el rostro de Do

