Dos años más tarde. Rebeca junto a Sebastián se encuentran viviendo felizmente compartiendo la compañía de su pequeño Stuart; hoy han iniciado el día más temprano de lo de costumbre. Todo debido a que Rebeca se ha contactado con un buen abogado, para así poder pasar todas las propiedades que su familia le había arrebatado al padre de Sebastián directamente a él. Sebastián no tiene las más mínimas intenciones en recibir todo aquello que un día fue de las personas que le causaron tanto dolor en su vida; lo único que desea es poder regresar a Italia, por supuesto con su esposa e hijo a disfrutar de aquel restaurante que lo hacía muy feliz. —Amor, yo sé que no quieres recibir nada de lo que realmente es tuyo, pero no me sentiría nada tranquila que otra persona disfrute el esfuerzo de tu pa
Escanee el código QR para descargar y leer innumerables historias gratis y libros actualizados a diario


