fiesta de cumpleaños

1053 Palabras
Sebastián Entro a mi hotel del brazo de mi hermosa y delicada rosa. Tenemos una invitación de mi cliente, para acompañarlos a celebrar el cumpleaños, de su puta de turno. Le rente todo el hotel por esta noche a un precio muy accesible. Si hago acto de presencia, es solo por qué se muy bien, que tendré el placer de ver a mi "nuevo juguete" ni yo mismo entiendo cómo esa niña inexperta, puede encenderme tanto. Desde la primera vez que la detalle, minucioso, sentí una inexplicable curiosidad de desnudar hasta el más recóndito espacio de su piel.... ese miedo y rechazo de parte de ella, solo avivan más, las llamas que arden en mi interior y amenazan con consumirme, por que se, que cuando la posea... Daré rienda suelta a todos mis deseos y fantasías más oscuras. Nos detenemos en la entrada para saludar a algunos clientes del club, la mayoría que hoy asisten aquí, son los mismos asquerosos pervertidos, que me alquilan putas en mi antro. De repente el ambiente se hace más espeso, me siento observado, pero no, no como me miran habitualmente con lacisvia las mujeres de mi entorno... esto es algo distinto... Entonces antes de girar mi rostro se que.. ¡es ella! Mis ojos se conectan con los suyos y mi v***a se despierta al recorrer esos labios que tanto me incitan a morderlos ¡y yo! tuve el privilegio de saborear primero. ¡Si, se que es pura hasta la médula! Me encargue muy bien, de investigar todo con lujos de detalles. Y al descubrir su virtud, mi morbo se unió con mi determinación, de romperla por primera vez. Examinó su vestuario muy ceñido a su figura para mi gusto. Lleva unas tiras que se anudan a su cuello y.... ¡Mierda! ¡Esta sin corpiño! Sus pequeños y apetecibles senos se delinean sobre la tela, remarcando sus pezones. Mi sangre hierve de la ira, mi mandibula se endurece.. No me gusta nada, que ande mostrando lo que es mío, soy muy pocesivo con mis pertenencias. Y esta mujer me pertenece, desde el momento que fije mis ojos en su cuerpo. Ese vestido blanco, acentua el color de su piel trigueña y ese escote generoso, deja expuesta más piel de lo que debería. ¡¿Que porquería de trapo es ese?! Esta no es la manera en que ella... luciría. Seguro todo esto es obra de la regalada de su amiga, ese maquillaje tan vulgar... Lleva el cartel en la frente ¡Disponible esta noche!. Miro a mi alrededor para notar que varios cerdos, al verlas entrar, quedaron cautivados por mi "inocente seductora" si, eso es lo que es, una niña inocente e ignorante que juega a ser una sexi diosa, en medio de estas manadas de buitres. Cierro los puños con fuerza y voy camino en su dirección, cuando la delicada mano de Sofia, me detiene abruptamente- ¡Cariño! -la observó sorprendido y salgo al instante de mi trance ¡Puta madre! Por un momento, olvide que no vine solo. Mi prometida funce su hermoso ceño- ¿A donde vas? - no respondo- te noto ansioso desde que llegamos, pero lo que más me sorprende es que... ¡Ibas a dejarme sola! a merced de los tiburones... Es extraño, en vos, que sos muy sobreprotector y celoso, cuando se trata de mí. Y más en estos lugares donde están todos los enfermos adictos al sexo, creo que todos los que hoy están aquí, asisten con el mismo fin. Y bueno las mujeres buscan su oportunidad de oro- ríe, paseando su visión por el lugar, hasta detenerse en la puta y mi seductora. Señala en esa dirección- por ejemplo ahí, esas dos zorras, tienen estampado en sus rostros, que se venden al mejor postor. Mi cuerpo se tensiona y sin pensarlo tomo con brusquedad del brazo a Sofía, para acercar mis labios a su oído y advertir- mucho cuidado con tus palabras. -Mi prometida me mira a los ojos con sorpresa, de mi arrebato y se libera de mí agarre. Es la primera vez que la trato con violencia y le hablo con tanta irá, jamás pierdo los estribos con ella. Entonces, me doy cuenta de mi falta y suavizó mi rostro - perdón, es que la zorra que acabas de señalar, es la agazajada de mi cliente, y quien nos invito. Sofía, afirma con desconfianza- y desde cuándo a vos te importa una mierda ¿lo que los demás digan o piensen de cómo nosotros actuamos o lo que décimos? Suspiró- No sería prudente que te escuché insultar a su mascota -le sonrió y deposito un beso casto, sobre sus labios, mientras, acaricio su espalda descubierta- por qué si, ese fuera el caso y el se atreve a ofenderte tan solo con la mirada, tendria que borrar su existencia. La conozco muy bien y aunque me este sonriendo, veo la duda y desconfianza reflejada en su mirada. Solo me asiente y deja que la guíe tomada de la cintura, dentro del salón iluminado. De camino le dedicó una última mirada a mi "pequeña obsesion" que no deja de mirarme arrebolada y le sonrió, aseverando con los labios "falta muy poco". Cats Observó desde mi lugar, toda la secuencia, como después de mirarme brevemente, mi corazón da un brinco, y el solo me deja de prestar atención para detallar todo el entorno. Hasta que parece que justo en el momento que decide, caminar hacia mi dirección, viéndome fijamente. La mano de la mujer a su lado lo detiene.. creo que discuten sobre algo al denotar sus rostros tensos y molestos ¡Oh no! Es mi imaginación o esa mujer ¿Nos acaba de señalar? ¿Sera que descubrio lo que esta pasando?.. El demonio, la pega a el de golpe, susurrandole algo en el su oreja. A lo que le mujer reacciona alejándose de el. Se miran y el... El... ¡Le sonríe con cariño y la besa! Pero... ¡Que!.. ¡Loco, enfermo, bipolar! Se abrazan y se encaminan a la entrada como si nada. Aunque antes de ingresar, el demonio se voltea a verme y mi estúpido corazón, vuelve a brincar.. escucho los latidos en mis oídos... El me sonríe, perverso y me habla sin emitir sonido declarando con sus labios "falta muy poco"
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