Había pasado una semana desde que rompí con Jayden. Todos se pusieron de su parte, no les culpaba, había actuado demasiado mal pero lo hacía por su bien, solo quería proteger a Jayden, solo quería evitar con todas mis fuerzas que le hicieran algo, él fue la primera persona que me hizo sentirme viva, que me hizo sentirme bien, que me hizo creer en el amor y ver que este no me hacía débil por eso debía protegerle. Llevaba toda esta semana en un hotel, yendo a casa en taxi mientras mi padre intentaba ocuparse del monstruo, mi padre biológico, él quería que le detuvieran y sino no se podía por cualquier cosa, me iba a mandar lejos de aquí para evita que estuviéramos lejos. Llegué al colegió. —Yo puedo—me susurré a mi misma. Camine hacía la entrada, viendo a Mia hablando muy cariñosa con

