Las notas eran una cosa que quizás parecían demasiado tonto, todos nos sentíamos mal porque las notas eran algo importante, nos evaluaban con ello, era la forma en la que los profesores nos evaluaban, en la que los profesores nos miraban, éramos números, yo siempre era la mejor de la clase, las chicas de los dieces, la que todos los profesores alababan, la que era la envidia de todos, no era el ojito derecho del profesor para nada, los profesores me odiaban, era demasiado sincera y eso irritaba a los profesores haciendo que me odiaran, pero no era algo que tuvieran en cuenta para puntuarme, decidían no hacer caso a mi actitud, no eran mala, me comportaba bien pero era demasiado sincera siendo en ocasiones irritante. No era algo de lo que me avergonzara, que nadie me mal entendiera. Me de

