20

2126 Palabras
Me pase todo el maldito martes evitando a todo el mundo para que nadie me pudiera decir nada del tema del beso con Jayden o de cualquier otra cosa que habían descubierto. Ya había llegado Miércoles y por suerte, no tenía clase y me podía quedar todo el día en la cama sin hacer nada. Pero por cosas de los horarios, ya estaba despierta a las siete de la mañana así que me quede en la cama sin hacer nada. Más o menos a las ocho de la mañana, la puerta de mi habitación empezó a sonar, ya que alguien la estaba golpeando para llamar mi atención. —¿Quién es?—pregunte sin moverme de la cama. —Nadia—me llamo Jayden desde la puerta. Mierda. Me tape con las sabanas para hacer que no estaba, porque para ser sincera no quería tener que enfrentarme a él o a cualquiera que viniera ahora porque a las ocho de la mañana no era consciente de nada. —¿Por que te escondes?—me pregunte. Si no me movía no me iba a ver por lo que me quede quieta sin hacer nada, pero no funciono, Jayden me destapo y le mire directamente a los ojos. —¿Qué quieres?—le pregunte. —Como hoy no tenemos clase hemos pensado en ir a hacer turismo—me dijo y le mire. —¿A donde?—le pregunte. —Por la ciudad—me dijo como si fuera algo obvio y me senté en la cama para mirarle. —¿Podemos ir a Disneyland?—le pregunte. Él me miro sorprendido. Todo el mundo quería ir aunque fuera una vez en su vida a Disneyland, era el sueño de cualquier niño por lo que debían superar el hecho de que con mis dieciséis años quisiera ir a ese parque, y pensaba ir así que estaba tranquila porque siempre conseguía lo que quería. —Si los demás quieren—me dijo quitándole bastante importancia al asunto. Le mire. —Pues vete, que me voy a vestir—le dije. Jayden se levanto para irse de mi habitación cerrando la puerta al salir. Me levante de la cama, y me metí en la ducha para relajarme, me seque el pelo rápidamente al salir, me hice una coleta alta, me puse unos vaqueros claros y me puse una camiseta blanca con un gato en medio, me puse unas zapatillas blancas y cogí un bolso pequeño, para meter lo que necesitaba, es decir, móvil, cartera y clínex y ya. Baje a la cocina donde estaban todos vestidos. Cogí una manzana y la comí. —Venga que me quiero ir a Disneyland—les dije y todos me miraron sorprendidos. —¿Pero quien te crees tú para dar ordenes?—me pregunto Skyler. La mire. —No tengo que dar explicaciones—le dije y todos me miraron—¿Quién no quiere ir a Disneyland?—pregunte. Todos me miraron quedándose pensativos. Les mire tranquil. —Todo el mundo quiere ir a Disneyland—comento Jayden y le mire tranquila. No entendía porque me daba la razón pero no iba a demostrarle que me daba miedo lo que hiciera por lo que me podría hacer sentir o por lo que pudiera hacer que hiciera. —Por mi es buena idea—comento Liam. Mire a todos y les metí prisa para que espabilaran a comer todos porque me ponía nerviosa tener que esperar a que la gente terminara y no voy a mentir que estas personas eran demasiado lentas. Comí la manzana y mire a los lentos de mis compañeros. —Vale, ya vamos—dijo Dalton al notar mi impaciencia en mi mirada. Todos terminaron de desayunar y cogieron sus cosas para subirnos al coche y arrancar hacía el parque de atracciones que estaba más o menos a media hora de donde estábamos. Jayden me agarro antes de salir de casa, e hizo que me sentara en el asiento del copiloto. —¿Qué mierda haces?—le pregunte molesta. Jayden me miro, analizando cada cosa que hacía, es decir cada movimiento. —Te has negado ha hablar conmigo del beso por ello me voy a tomar la libertad de hacer lo que me de la gana con nuestra relación—me dijo y le mire sin entender nada. —No puede ser—le dije y él me miro serio—Las relaciones son de dos—me queje, y él me miro tranquilo. —Cariño, tu has decidido no hablar del tema por lo que esa conversación la he tenido yo conmigo misma y he decidido que somos pareja—me dijo y le mire. —¿Que?—le pregunte sin entender nada. —Ponte el cinturón—me dijo ignorando mi pregunta. Cerro la puerta, dejándome ahí, sin saber donde meterme. Pase mi mano por mi pelo, sin saber donde meterme, cuando había decidido venir a este viaje y había prometido portarme bien, no me había imaginado que me lo podrían tan difícil. No se, me imaginaba que iba tener a mis amigos y su apoyo y que no me iba a quedar sola y sin saber que hacer. Los demás entraron a la furgoneta sentándose en los diferentes asientos. Jayden entro sentándose en el asiento del piloto. —Nadia—me llamo Jayden y le mire—Ponte el cinturón—me dijo y le mire sin saber, al ver que no reaccionaba Jayden se estiro y me puso el mismo el cinturón para después besar mi mejilla y arrancar el coche. —Eso no me lo esperaba—comento Dalton. Mire al frente sin saber que hacer. —¿Me explicáis que pasa?—pregunto Liam. —Yo no tengo idea—confesé y mire a Jayden que conducía tranquilo siguiendo las indicaciones del gps. —Nadia se tomo la libertad de besarme para usarlo en mi contra y luego no hablar del tema así que he decidido que hasta que tenga la valentía de hablar del tema, va ser mi novia—explico Jayden. —¿Y por que harías eso?—pregunto Emma. Le mire, era realmente una buena pregunta porque no entendía que ganaba él con eso ni porque lo haría si jamás habíamos tenido una relación normal o mínimamente civilizada hasta ahora. —No creo que deba dar esas explicaciones, y menos a ti—respondió él y le mire. —A mi si me las debes—le dije. Jayden me miro por un momentos antes de volver a mirar a la carretera, paso su mano por mi pierna tranquilo como si no fuera nada pero a mi solo me hacía sentir incomoda. —Si no quiere hablar de un beso que hizo a malas, voy a ir a malas—explico y le mire. —Estabas encima mío y no te quitabas, algo tenía que hacer—me queje y él me miro de reojo. —Podrías haberme pegado—dijo Jayden. Suspire. —Ahora si que te voy a pegar—comente. —¿Por que no quiere hablar del beso?—pregunto Emma y la mire. —¿Por que tantas malditas preguntas?—pregunte molesta. Todos me miraron pero me ignoraron. —Pregúntale a ella, no eso me ha explicado—dijo Jayden y le mire molesta. —Es un beso, como el que se le da a cualquier persona en una noche de fiesta, no se debe hablar de un beso que no tiene nada más—me queje y quite la mano de Jayden de mi pierna. Todos hicieron silencio. —A ver, es que no es muy normal que beses a quien supuestamente odias—comento Noah. —No le odio—les grite. Todos me miraron. ¡Mierda!  Mire al frente y respire hondo. —¿No me odias?—me pregunto Jayden divertido. —Para odiar deberías importarme y me importas menos que la reproducción de un hongo—dije bajando el espejo para pintarme los labios. —Ya pero para saber si no odias a alguien debes conocerle—comento Jayden y le mire con mis labios a medio pintar de rosa. —O no conocerle y darle el beneficio de la duda—le corregí y me miro de reojo. —Una pena que nos conozcamos—dijo y puse mala cara porque odiaba no tener la razón—Te queda mejor el color rojo—me dijo y le mire. —Una pena que no me importe tu opinión—le dije. Me termine de pintar los labios y guarde el pintalabios para mirar adelante. —Terminas antes si habláis del beso—me dijo Skyler y la mire. —No hay nada que hablar—dije y nadie dijo nada pero sabía que todos estaban en desacuerdo. ¿Quién no había ido a una fiesta y se beso con alguien random? Vale que yo no lo hice porque odiaba las fiestas pero la mayoría de los jóvenes lo habían hecho y quien dijera que no mentía, así empezaban la mayoría de las relaciones por lo que no había que hablar de un beso que no significo nada, ni para mi ni para él. Me quede quieta. —¿El beso ha significado algo para ti?—le pregunte a Jayden y todos me miraron. —Tan lista y al fin se entera—comento Noah, decidí ignorarle porque no ganaba nada pegándole una patada aunque ganas no me faltaban para que mentir. —Quiero que todo el mundo se calle—les avise a los de atrás y mire a Jayden que miraba la carretera. —Creo que eres la única persona que no se ha dado cuenta aún—me dijo y le mire sin entender nada. —¿De que?—le pregunte sorprendida. —De que obviamente el beso ha significado mucho para mi porque sino no quería hablar de el—me explico y le mire. ¿Cómo un beso podría significar tanto para una persona? Era la casa más simple del mundo, juntar dos labios y ya, no había drama en ello, no había porque hablar de ello y menos cuando no nos llevábamos bien y hablar de ello solo pondría las cosas más complicadas del mundo. —Pero no creo que sea el momento no el lugar de hablar de ello ¿no crees?—me pregunto Jayden. Le mire sin saber que hacer, o que decir, no quería hablar del beso, eso lo tenía muy claro, pero no era agradable quedarme como su novia de forma obligada, por así decirlo, entonces solo tenía la opción de hablar de ello con él, seguramente llevar las cosas a su terreno, y seguramente terminar haciendo las cosas a su forma y gusto, porque podría ser muy inteligente y la reina de los debates pero Jayden era un maldito manipulador. —No pienso ser tu novia—le dije molesta. —Yo tampoco quería ese beso y me lo has dado—me dijo y le mire molesta, me acaba de herir mi gran orgullo ¿Cómo no iba querer un beso mío con lo genial que era?—Creo que los dos deberemos fastidiarnos o hablar, y me da que no vamos ha hablar en mucho tiempo—me dijo Jayden. Aparco el coche en el aparcamiento y le mire sin entender nada. Mire al frente y habíamos llegado pero para ser sincera se me había quitado todas las ganas de ir al parque de atracciones y en este momento solo me quería meter en la cama. Respire hondo porque me negaba a demostrar que esto me afectaba, antes muerta que dejarme ver vulnerable, por lo que me levante y salí del coche para ir con todos al parque de atracciones. Jayden me agarro del brazo y entrelazando nuestros dedos. —¿Vas enserio con lo de ser mi novio?—le pregunte molesta. Él se giro y me miro mientras los demás cogían las entradas del parque de atraciones. —Si, y con todo lo que eso implica—me dijo tranquilo. Le mire, Tenía dos cosas claras, no quería hablar del beso y no quería ser su novia, y sabía que yo no le podía dejar porque él buscaría otra forma de joderme por lo que iba a arruinarle y volverle tan loco que haría que él se alegara de mi, y me suplicaría irse de mi vida. — Al menos hasta que hables del beso—añadió tranquilo. Solo asentí. —Vamos pareja—grito Liam con las entradas del parque en la mano. Ni le mire, simplemente camine con Jayden agarrado a mi brazo.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR