Llego el domingo y Rubí estaba invitada a cenar en casa de los Pétrov junto con Mijail y Dominick que iban felices de verla tan segura tan cambiada ya no sollozaba en las noches ahora se la veía alegre y sonriente Mijail por dentro estaba devastado por la actitud de Alexander para con Rubí o Jessa, pero solo esperaba el resultado de su entrenamiento para que a su regreso acabe con todo, a pesar de que pensaba decirle que solo castigue a su gran amigo pues su falta de memoria lo llevo a maltratarla de esa manera y la maldita influencia de la mujer que más ha odiado Fueron recibidos con gran regocijo más que todo Jessa, las hermanas de Alexander la abrazaban y besaban como lo hacían con su hermano, reían con ella, los padres de Él la trataban como si fuera otra hija más, la adoraban, omití

