La boda estaba en su plenitud, Mijail esperaba a su novio en el altar, estaba muy nervioso no dejaba de observar el umbral de la puerta de entrada de la catedral, hasta que comenzó la marcha nupcial y en la entrada se vio a Dominik de brazo de Jessa, venían sonrientes, las miradas de amor entre los novios eran hermosas, cuando llegaron al altar, Jessa le entregó la mano de Dominik a Mijail diciendo risueña —Aquí te entrego al amor de tu vida Miajil le sonrió a manera de gracias, ambos se pusieron frente al altar para dar comienzo a la ceremonia, mientras Jessa se situaba al lado del novio y Alexander al lado del otro novio, su gran amigo Mijail, los demás estaban allí mirando la ceremonia de la unión de dos seres que se aman profundamente, intercambiaron sus votos y sus anillos de boda

