********* Llegar no fue nada difícil, pero el tiempo alargado de despedida me pasa factura cuando los gorilas de Rodrigo se encuentran fuera de la camioneta, ya no llueve por lo que ellos cumplen con su rutina estar fuera del colegio y vigilarnos, vigilarme en realidad, así que empiezo a meditar como rayos volveré a entrar al colegio sin ser vista por ellos y no tardar tanto para que Rodrigo no me descubra. Suspirando y algo angustiada busco un plan en mi mente de forma frenética, hasta que mi celular, bueno el de mi loca amiga comienza a vibrar dentro de mi bolsillo ―¿Si? ―¿Dónde se supone que estas? ―Mmm… ¿afuera del colegio? ―Diablos, me lo preguntas o me lo dices… ―Te lo digo ―Entonces por qué no entras ―Porque los gorilas de Rodrigo están cerca de la entrada… ―Mierda,

