Pagüey Arriba- Barinas ―La comida ha estado deliciosa, no sé si podré hacer algo más que no sea dormir un buen rato. ―comenta Ana, mientras caminamos agarrados de la mano hacia mi casa, pasamos un rato muy agradable donde doña Eugenia, su comida siempre es perfecta. ―Siempre, por eso es que me encanta venir acá a comer ―Me acerco a ella y la tomo por la cintura, tomando su boca, siento que las cervezas que me he tomado me animan el cuerpo y mi deseo crece mirándola así todo sonrosada. ―Quiero mi postre. ―¿Sí? ―pregunta con tono meloso. ―Sí y mi postre eres tú, y te quiero justo ahora, apenas lleguemos te voy a desenvolver para mí y me deleitaré con cada dulce parte de tu cuerpo. ―Mmm ―un jadeo sale de su garganta mientras mi labio recorren su lóbulo jalándolo suavemente con mis di

