Tayler Siento un movimiento extraño entre mis pies, algo frio toca mis dedos y recojo mis piernas, de pronto un dolor en mi dedos y algo húmedo me despiertan de golpe, por lo que en el movimiento brusco termino lanzando a Daniela lejos de mí, ella se queja pero yo solo aparto las sábanas para encontrarme al bandido cosa peluda subido a la cama mientras mueve sus patas delanteras en forma de agacharse. —¡Oh!, desobediente ya verás —le grito mientras me pongo en pie y el salta de la cama y sale corriendo de la habitación y yo detrás. —¡Tayler! —grita Dana, pero sigo mi recorrido hasta llegar al rincón asignado para el bandido este. —No has sido bueno y ahora tendrás un castigo, te colocaré la correa y luego no digas que no te lo advertid pequeño demonio. —Tay, ¿qué sucede?

