Elliana. A pocos pasos de pasar al club me detengo y Lewi me dice que no puedo quedarme a pensar, no después de estar a unos pasos de entrar. Esbozo una sonrisa fingida y empiezo actuar. El plan es entrar y entregar la clave como los invitados que somos, ser la pareja que solo viene apostar y no a buscar algo que no se le ha perdido. Cada uno se ha venido como princesa nos ha vestido, pero eso no es todo, tanto como Lewi y yo nos sentimos incómodos con todo esto. Las diez de la noche y eso nos dice que todavía es buena hora para entrar, a pesar de los años siento este lugar colmo mi casa, pero una maldita rata se adueñó de todo lo que los tres hemos construido. Continuamos nuestro camino y con mucha cautela buscamos la forma de que no nos descubran porque más de una persona está espera

