Capítulo 118

1068 Palabras

Mi cabeza me da vuelta y vuelta, pero todo es porque hace unos minutos me dieron la gran noticia que seré madre, el problema está en que no estoy preparada para ser madre. Esto es un castigo divino porque el maldito Harol siempre estaba primero, ya que mis deseos eran siempre estar con él. ¡Qué vida la mía! Ahora estoy tendida en una cama, y una de mis manos está acribillada porque la enfermera no encontraba la vena para sacarme sangre y la otra para ponerme el catéter… Malditas enfermeras, no tuvieron piedad de mí, se aprovecharon de mi delicado pellejo. Me quejo porque me duelen demasiado mis manos y mis brazos, estas mujeres no ven que me estoy desmayando y que estoy débil, pero no… no, ellas se saboreaban para ver quién de las dos acribillaba más la piel de la moribunda de Ava. —Mad

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR