Jeremy emprendió el viaje junto a Ángela y su madre, las cosas no serán muy favorable, ya que su padre es un hombre difícil de doblegar. Durante el viaje ambos se comían con las miradas, disimulando cuando los pillaban mirándose de esa manera. El viaje toda una tortura, puesto que Rachel por obligación la tenía que ir viendo, por el hecho de que iban en asientos paralelos. Cuando por fin el avión aterrizo, Jeremy y Ángela se quedaron de último para bajar del avión, se dieron su tiempo para besarse, estaban quemándose el uno por el otro. Al salir del aeropuerto un automóvil los espera, los tres lo abordan por sugerencia de Jeremy, él les dice que las dejara en un hotel para que se refresquen que después pasaría por ellas para llevarlas a su casa a cenar, mientras prepararía el terreno con

