Mía se había cruzado con su primo que iba a ponerse a trabajar en el club, le prometió a sus tíos que lo ayudaría a salir de la mala vida dándole un buen futuro. No quería contar a nadie lo que le sucedía, sus cosas familiares eran simplemente de ella y no debían conocerla demasiado los medios . Había logrado ocultar esa parte de su vida porque su padre siempre le aconsejo que si ayudaba alguien debía hacerlo de corazón y no andar mostrándole a toda la prensa las miserias ajenas . Pero ahí estaba su único primo pidiéndole ayuda después de tanto tiempo, lo invito a verse a ese restaurante que solía asistir muy seguido y fue la mejor idea que tuvo . Sonriendo en su cara, lo queda mirando sin entender cómo habían pasado tanto años sin verse cuando eran familia. Pol no siguió los pasos de el

