Un nuevo contrato entre los dos sabía que iba a llevarle más problemas, y eso ya lo reflejaba en el comportamiento de Thomas . Se lo veía enojado, sin ganas de solucionar todo lo que se había mandado en ese tiempo y menos sin escuchar bien la propuesta de Ciro .
Niega con su cabeza — No te estoy obligando a nada — responde enojada .
Regresa a ella y la señala — ¿ Y entonces porque sigues con el papel en tus manos ? — pregunta mirándola .
Nerviosa no sabía que hacer para que nada se malentienda — Solo estaba pensando porque Ciro no sabe cómo seguir ocultando tus inmadureces — responde .
Tal vez ya era hora para sacarse todo lo que tenía dentro porque no podía seguir fingiendo algo que quizás nunca tuvo que vivir por culpa de ese hombre . Thomas era todo lo que estaba bien en su vida hasta que la fama lo regreso a ese lugar donde no le importaba nada más que él mismo. Se molestaba cuando la escuchaba hablar de esa forma porque Mía era todo lo contrario a lo que sostenía en ese instante de enojo y se acercó a ella — ¿ Mis inmadureces ? — pregunta mirándola .
Molesta por la reacción de él, lo ataca con su mirada — Si tus inmadureces, si querés engañarme debes empezar a ocultarlo un poco mejor porque siempre las cámaras te agarran — sostiene .
Frunce su ceño — ¿ Será porque no estoy pendiente de lo que digan los demás ? — pregunta sonriendo .
Tal vez creía que se había comido el mundo por el simple hecho de estar todas las semanas en las tapas de revistas de chismento pero no lograba darse cuenta que eso lo perjudica como jugador de fútbol y para el prestigio del club mismo — Thomas escuchate por favor — le ordena .
Niega con su cabeza — No necesito escucharme porque es lo que pienso y siento — exclama .
Frustrada porque parecía no entender a lo que se referían — Estás dándole la razón a la prensa, ¿ entonces será verdad que no me amas ? — pregunta mirandolo .
Niega con su mano — No te confundas — lo interrumpe levanta su dedo .
Baja su dedo — Estás diciendo que no estás pendiente de lo que digan los demás pero sí las cámaras no mienten, Thomas . ¿ Me ves con cara de idiota ? — pregunta enojada .
Suspira para no seguir enojándose — No es eso, Mía . Solo que a veces necesito divertirme pero no tiene nada que ver contigo — sostiene .
Se ríe para no decirle malas palabras — Obvio que no — grita enojada .
Levanta su mano para que se calme — No grites — le pide .
Arroja la hoja al suelo — Sabes que todo lo que Ciro quiere que haga me parece innecesario porque nosotros ya no estamos más juntos y es mejor así — asegura .
Frunce su ceño molesto — ¿ Qué dices? , Espera Mía porque si estamos juntos. Detente ahí — le pide .
Levanta su brazo para que deje de hablar y así poder decirle lo que opinaba — No más Thomas, no voy a ser tu títere o la persona que esconda tus malas decisiones. Soy la presidenta de este club y no pienso fallarle por tu culpa — le explica rápidamente .
Observa como ella se sentía incómoda y con esa mirada triste — Pero no te estoy pidiendo que les falles, todo lo contrario — sostiene .
Se señala a si misma — Quieres que soporte ser la cornuda para que puedas seguir divirtiendo con la mujer que quieres, ¿ estás dándote cuenta de lo que me pides ? — pregunta .
Mueve sus manos — Te pido que me des espacio nada más, no quiero que nos separemos — sostiene .
Lo señala acercándose hasta que su dedo choca con su pecho — No puedo seguir esperando a que cambies, ya no — le responde .
Camina hacia ella — Te estoy pidiendo eso porque te quiero — le asegura .
Pone sus brazos para que no siga acercándose — No me interesa, Thomas . No puedes tener todo cuando quieras y no pretendas que te siga en ese juego idiota que quieres jugar — dice mirándolo .
Mía camina hacia la puerta, abre y sale al pasillo para mover su dedo. Melo corre a su lado — ¿ Qué necesita ? — pregunta .
Observa su celular y le indica con su mano — Dile a Ciro que venga que necesito hablar con él y reprograma todas las reuniones para el viernes — ordena .
Melo cuenta sus dedos, era lunes recién y necesitaba moverse rápido para que todos puedas asistir el viernes a las reuniones a pedido de su jefa . Siempre que sucedía alguna discusión entre ellos, su secretaria debía trabajar el doble y eso le cansaba. Prácticamente sabía cuando no tenían un buen día , entonces movía todo lo de agenda un día después para que Mía no le avisé a último momento que debía organizar todo y sonríe — Ya tengo la mitad acomodados pero para mañana — sostiene nerviosa .
Sonríe — Siempre atenta a todo, no sé que haría sin ti — le dice tocándole su hombro .
Por detrás aparece Thomas discutiendo con alguien por teléfono, Melo con Mia lo observan como estaba completamente loco y sonríen disimuladamente .
Se acerca a ella — ¿ Siempre es así ? — pregunta susurrándole .
Mueve la cabeza y tapa su boca pero después se destapa — A veces es peor pero ya se le pasa, fíjate — le dice señalando hacia donde estaba él .
Ven que después de cortar la llamada parece cambiar de aire, las mira y les regala una sonrisa. Hace que Melo no pare de reírse — Si que lo conoces mejor que cualquier persona — sostiene .
Mía se queda con lo que le había dicho, no esperaba que su secretaria le diga eso y mueve su cabeza . Thomas se acercó más a ellas — Hola Melo — la saluda .
Quería hacerse el seductor y Melo levanta la mano — ¿ Estás queriendo algo de mí ? — pregunta .
Todo el tiempo que se veían jugaban ese papel de quererse comer con la mirada, Mía sonreía cuando notaba que se divertían y podía ver al verdadero Thomas del cual se enamoró tiempo atrás. Ya no lo veía en la cancha, sus horarios de trabajo eran tan extensos que apenas le daba tiempo para descansar y quizás eso fue lo que pasó con Thomas . Antes solían estar todo el tiempo juntos y ahora simplemente se veían en la noche.
Mueve sus brazos para terminar abrazandola — Quiero todo de ti — le dice en broma .
Melo larga una carcajada y le saca la mano — Ya es tarde, tengo dueño — dice riéndose .
Cuando terminaron de jugar entre ellos dos, Melo se fue y quedaron solos . Se miran entre sí y Thomas respira hondo, parecía ahora estar nervioso — No quiero pelear más contigo — sostiene .
Mía asiste — Yo tampoco pero todo este tema me está superando y no puedo seguir mí trabajo así — asegura .
Thomas siempre de esas personas que respetaba el trabajo de Mia porque ella lo hacía con él. Desde el primer momento que se conocieron los dos se apoyaron en seguir sus proyectos, aunque sea estar separados pero últimamente no se comunicaban como debían hacerlo . La pareja paso de amarse locamente a desconocerse completamente .
Se acerca cada vez más a ella, no le importo que estaban en el pasillo — ¿ Podemos volver a llevarnos bien ? — pregunta mirandola .
Mira para todos lados porque no entendía ese cambio repentino de él — ¿ Podrías dejar de mostrarte con diferentes mujeres en tus salidas ? — pregunta ahora con un gesto de enojo .
Se rasca la cabeza, mueve la mano — Por ti hago cualquier cosa — le confiesa .
Sonríe falsamente, recuerda los meses atrás donde ella tenía que esperarlo sentada y cuando le abría la puerta de la casa se encontraba con un Thomas muy borracho. Los amigos se aprovechaban de él, las mujeres que aparecían solamente por la foto también y cuando Mía le explicaba eso, empezaba una discusión sin fin . Al día siguiente no se veían las caras y eso ya no era vida para ellos aunque quisieran forzar la relación .
Niega con su cabeza — Nunca haces cosas por mí, siempre eres tú el primero en todo y no abriste los ojos que a tu lado hay otra persona que la pasa mal — asegura .
Aquella mirada llena de lágrimas apuntándolo como un asesino hizo que le tomara su rostro entre sus manos — Dime, ¿ qué quieres que haga ? — pregunta mirándola .
Acorta la distancia entre los dos — Quiero que nos comprometamos — suelta de repente .