"Ahora tus papis no tienen más remedio que castigarte fuertemente". Cody inyectó deliberadamente la suficiente tristeza en su voz para que su arrepentimiento sonara genuino. Pero no lo fue, no realmente. Jen tenía un culo tan azotado y la idea de levantar su vestido para exponerlo, pasar sus dedos sobre él, luego cubrirlo con marcas, hacía que su polla se endureciera. No es que disfrutara causándole dolor, pero sí disfrutaba la vista de su trasero bien azotado. Y definitivamente disfrutaba la forma en que su cuerpo respondía al castigo. De todos modos, era su deber como su padre corregirla. Necesitaba que sus papis la castigaran a fondo y dejaran de nuevo su pizarra a cero. Las lágrimas de culpa que brillaban en sus ojos eran prueba de ello. Necesitaba poder confiar en que la disciplinaría

