Clay la estaba esperando justo dentro de las puertas dobles del granero cuando llegó con Luke. No sonrió, pero la saludó con bastante calidez, considerando lo que ella sospechaba que todavía pensaba de ella. "Estás para preparar a Bruce y Bianca", dijo, indicando la pizarra que colgaba fuera del cuarto de aperos que enumeraba las cabalgatas de la mañana. "Ya he alimentado a los caballos, así que empieza a limpiar ahora y a montarlos en unos quince minutos. A partir de ese momento ambos se encargarán de sacarlos y de prepararlos para la primera cabalgata. ¿Entendido?". "Sí, señor". Aunque lo intentó, no pudo mirarlo a los ojos, estaba demasiado avergonzada. Sentía el tapón llenándola con cada paso que había dado desde la casa al granero y hacía que sus movimientos fueran incómodos. Él ten

