Unos años atrás A Carolina nada le había sido fácil en la vida y por supuesto emigrar a Canadá no había sido la excepción. En ese momento arrancaba el auge en las r************* . Era difícil tender redes y hacerse de conexiones. Había conseguido una habitación compartida en el campus de la universidad pero era un nuevo lugar, un nuevo idioma. La gente la miraba de forma rara cuando escuchaba su acento. Y ella se sentía fuera de lugar. Un par de veces incluso pensó en abandonar y volver a la Argentina. En ese momento era poco agraciada, gordita, con granos, gafas de lectura. Usando ropa de segunda o de tiendas muy baratas, algunas cosas heredadas de su madre. No era precisamente el epítome del buen gusto y la moda. Había conseguido un trabajo en la cafetería de la Universidad pero

