UNOS AÑOS ANTES... La jovencita había comenzado la guerra de almohadas juguetonamente, rozando con sus manos cuando podía el pene del hombre mayor para tentarlo. Comenzaron a luchar y ella fingió hacer fuerza para liberarse, pero en realidad su objetivo era quebrar sus defensas...como siempre, desde la primera vez que lo había convencido mientras estaba semidormido con una mamada que él no pudo rechazar. Ella había preparado el terreno durante un tiempo, roces, miradas, manos que tocaban sin querer queriendo. Toallas que mostraban de más...la jovencita había visto el debate en los ojos del hombre junto con la excitación que no había podido disimular. Cuando la encontró semidormido mamamdosela dijo su nombre, y para ella fue el triunfo más grande. Cuando él finalmente despertó, ya era

