*** LAURA *** Estamos sentados en la playa, frente al mar; Fernando acaricia mi mano apoyada sobre la arena, mientras Silvana duerme en mis piernas. Se acerca y deja un corto beso en mis labios. —Mi dulce y hermosa Laura, quiero que sepas que, pase lo que pase, siempre serás el amor de mi vida. No sabes cuánto te amo. —Yo también te amo, mi cielo —respondo y lo beso. No sé por qué, pero sus palabras hacen eco en mi mente. ¿“Pase lo que pase”? Un frío recorre mi cuerpo de la cabeza a los pies. Trato de tomarlo como simples palabras y me concentro en pasarla bien con mis dos amores, aunque la duda sigue haciéndome ruido. Durante el resto del día nadamos, comemos y hacemos algunas compras. Pasamos de maravilla, definitivamente, no podría sentirme más feliz. *** GINA *** —Por fin lleg

