Asi que, el pequeño niño buscó otra silla y se sentó al lado de Ivanka. Aquel día jugaron juntos y también pintaron unas flores. Luego, Ricky en aquel entonces, vio a su mamá Rosa María que entró a un salón de clases y enseguida se alegró. Le fue a avisar a Ivanka. —Mami canelita está llegó, quiero verla—tomó su mano—Vamos. —¿Y mamá también llegó? Ella estaba tomada de la mano con Ricky, quien al parecer quería presentársela a su mamá Rosa María. La pequeña Ivanka no se soltó de su agarre y el pequeño Ricky mirándola le dijo: —No sé, ven con Ricky. Y ella se fue con él escapándose del salón de clases. Mientras que, en el patio de la escuela, se encontraban las dos madres enemigas juradas en aquella época. Ambas se sorprendieron en verse ya que, no se habían visto en tres años. —¿Qué

