Me desperté sola en la cama, no había querido abrir los ojos solo me estire un poco volviendo acomodar mi cabeza en la almohada las sabanas aún tenían el olor de mi Alexkei, suspire no pensé en encontrarlo tan pronto, pero lo agradezco infinitamente es mi otra mitad, mi complemento, mi cómplice, mi amigo, mi todo es difícil explicar el sentimiento solo sé que me siento completa ya nada falta a mi vida. Escucho pasos acercarse me volteo y abro los ojos, cubriendo mi desnudez con la sabana, veo que se acerca con una bandeja en las manos, el sueño se me fue en un segundo en cuanto vi el cuerpo de ese hombre que me tenía babeando, nada más andaba en ropa interior me mordí el labio lo que hizo que sonriera de medio lado ese condenado gesto lo hacía ver más caliente, suspiro muy fuerte que hace

