Las semanas pasaron tan solitarias como lentas. Matías no había vuelto a buscar a Cata y ella no había tenido más opción que volver a centrarse en su trabajo. La noticia de que había ganado el concurso la alegró, sin poder evitar sentir que ya no era lo que quería. Sin embargo, disfrutó del reconocimiento y compartió la emoción de su equipo. El laboratorio organizó un coctel en honor a los ganadores y allí estaba ella, enfundada en un ajustado vestido n***o con una falda tubo hasta las rodillas y sus pechos demasiado expuestos, ya que últimamente los notaba aún más grandes. Recorría el salón con la mirada, buscando internamente a la única persona que deseaba ver. Matías por su parte había pasado el tiempo buscando razones válidas para alejarse de ella, quien le había abierto su coraz

