48 —No tengo ninguna prueba absoluta —dijo Slim, sorbiendo un café sentado enfrente de Lia—. Pero estoy cerca. Si pudiera encontrarla, estoy seguro de que podría probarlo. —¿No fue una víctima del Estrangulador? Slim negó con la cabeza. —No. Pero iba a serlo. Mi teoría es que se hizo amiga de Jim Randall en el hospital y le dio algo para acabar con su sufrimiento. Pero, o algún tiempo antes de morir o en su lecho de muerte, él reveló su identidad a su hermano. Furioso, Jeremy fue a por ella. —¿Pero cómo acabó en Holdergate? Era un conductor de reparto. No hubo modo de que hubiera podido conducir hasta aquí con esa nieve. —No lo hizo. He hablado con mi contacto en Manchester, un hombre que conocía a los dos hermanos. Bettelman solo trabajaba a tiempo parcial para la empresa de reparto

